Buscando contribuir al desarrollo de estándares y lineamientos para el uso de baterías de segunda vida en el país, el proyecto ReBatVe, liderado por el Centro E2Tech de la Universidad de Santiago de Chile, impulsó la “Mesa Técnica de Normativa y Protocolos”. La iniciativa fue constituida el pasado 27 de mayo y reunió a representantes de diversas instituciones públicas vinculadas al sector energético.
Según la Asociación Nacional Automotriz de Chile (ANAC), la electromovilidad ha registrado un crecimiento sostenido durante el primer cuatrimestre de 2026, con la comercialización de 18.802 vehículos de cero y bajas emisiones. Este escenario plantea nuevos desafíos, entre los que destaca la reutilización y la gestión de baterías de litio una vez finalizada su vida útil.
Buscando contribuir a la transición energética nacional, el proyecto ReBatVe, liderado por el Centro E2Tech de la Universidad de Santiago de Chile y financiado por CORFO, impulsó la “Mesa Técnica de Normativa y Protocolos”, instancia enfocada en el desarrollo de estándares y lineamientos para el uso y gestión de dispositivos de almacenamiento de energía de segunda vida.
El espacio de debate concretó su primera sesión el pasado 27 de mayo de 2026, contando con la participación de representantes del proyecto, de la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) y del Ministerio de Energía.
De acuerdo con el director alterno de ReBatVe, Enrique Espina, “como comunidad, tenemos un desafío enorme por delante y también una gran oportunidad de hacernos cargo de una problemática que veremos en el corto plazo: Las baterías de segunda vida”. Además, puso énfasis en que trabajar colaborativamente es clave para “avanzar hacia una transición energética sostenible y fortalecer la economía circular asociada a la electromovilidad en Chile”.
En la reunión se abordaron diversas experiencias y normativas internacionales relevantes para el sector, incluyendo estándares relacionados con la reutilización segura de baterías, la trazabilidad de datos, la certificación de procesos, la gestión de riesgos en el reacondicionamiento de los sistemas de almacenamiento energético, y la generación de protocolos de ensayo, entre otros aspectos.
“Nuestro compromiso es rescatar las mejores prácticas y adaptarlas a la realidad chilena, para construir una regulación sólida que nos permita avanzar con seguridad y evitar futuros problemas asociados al uso de baterías”, complementó el Espina.
A través de este espacio colaborativo, el proyecto ReBatVe espera aportar a la toma de decisiones basada en evidencia, generando insumos especializados que permitan al país avanzar en el desarrollo de soluciones sostenibles para el almacenamiento energético y la gestión responsable de baterías de litio.