Ingenieros de la generación del 70 volvieron a visitar su alma mater para compartir experiencias y recorrer las aulas y laboratorios del Departamento de Ingeniería Eléctrica.
En una emotiva jornada realizada el pasado jueves 4 de junio, catorce ingenieros egresados de la Escuela de Artes y Oficios (EAO) y de la Universidad Técnica del Estado (UTE) se reencontraron en el Auditorio del DIE USACH. Allí compartieron un café de bienvenida y revivieron grandes momentos de su época universitaria.
“Para nosotros es muy importante contar con egresados que estuvieron en el departamento hace mucho tiempo atrás y poder compartir experiencias”, destacó el director del DIE, Dr. Claudio Valencia, al darles la bienvenida al Auditorio.
La actividad fue coordinada por José Quiroga, Jefe de Laboratorio Sistemas Electrónicos, Redes y Telecomunicaciones, y el también egresado y Profesor Gonzalo Téllez, quien ofició como vocero del grupo de exalumnos. “Esta es nuestra alma mater. Habíamos conversado muchas veces: ¿por qué no vamos a ver cómo está? Y es un momento que valoramos mucho”, comentó Téllez al comienzo de la actividad.
A continuación, compartimos parte de las valiosas reflexiones y trayectorias vividas por los asistentes durante la jornada:
Juan Carlos Altimiras (Ingeniería Civil, titulado en 1975):
“Empecé en la Escuela de Artes y Oficios, luego en la gloriosa Universidad Técnica del Estado, donde estudié Ingeniería de Ejecución y finalmente me titulé como Ingeniero Civil. Di el examen de grado a principios del 75 y en marzo ya tenía mi licenciatura. En mayo empecé a trabajar en Cobre Cerrillos, empresa de un grupo internacional dedicada a conductores eléctricos, llegando a dirigir esta importante empresa. Ahí hice una carrera de casi 43 años, administrando varias plantas. Lo que es bueno preguntarse, cuando uno repasa hacia atrás, es dónde estuvieron los aportes al desarrollo. En nuestra época luchamos por el presupuesto de la universidad y logramos que los ingenieros industriales pasaran a ser ingenieros civiles, porque no se podía trabajar en el Estado si no eras ingeniero civil. Nos sentimos muy orgullosos de haber estado en esta universidad y de haber podido aportar.”
Guillermo Morera:
“Después de formarme aquí, viaje a España permaneciendo en este país varios años. Volví a Chile y formé una empresa (AUTER), abarcando la automatización y control de los sistemas de señalización vial, la que creció en el transcurso del tiempo de manera significativa y que actualmente sigue aportando soluciones tecnológicas al país, dedicada al transporte y concretamente a la recolección y señalización con semáforos. Estuve 42 años trabajando en esa empresa.”
Miguel de la Sotta (Ingeniería Civil, titulado en 1975):
“Comencé a estudiar aquí alrededor del año 65 y me titulé en el 75. Pero empecé a hacer clases en octubre del 70, porque siempre me gustó la docencia. En octubre cumplo 56 años haciendo clases. También trabajé en proyectos JICA de Japón y en el área de sistemas de cables submarinos. Perteneciendo también a ALCATEL y en otro período a la Empresa ENTEL. Actualmente continúo aportando a la actividad académica en mi alma matter.”
Luis Jara:
“Me retiré antes de terminar la carrera por motivos personales y entré a trabajar en NCR Corporation, que comercializaban cajas registradoras automáticas, para servicios de casas comerciales. Posterior a ello la empresa apostó todo al rubro de la informática y los equipos de computación. Aunque estudié potencia acá, nunca lo ejercí —salvo para arreglar tapones en casa— y me fui área de informática y luego a los sistemas digitales. Estuve 25 años en esa compañía, con experiencia en Brasil y Venezuela. Después formé mi propia empresa, también en el área digital, logrando desarrollos importantes, para finalmente ser vendida. Creé dos empresas más en el área de seguridad e informática, siendo muy fuertes en seguridad informática, vendiendo soluciones al exterior, implementadas con ingenieros certificados acá en Chile.”
Walter Rosenfeld:
“Ingresé en el 69 y me titulé en el 75. Luego de egresado relice docencia por algunos años esta universidad y con posterioridad emigre industria. Trabajé principalmente en dos lugares por largos períodos: primero en el Observatorio La Silla (ESO Chile) , durante 20 años, y después en minería no metálica en la SQM, donde estuve 15 años. Fui parte del equipo responsable de ver y desarrollar tecnologías muy modernas para esta minería, como las del observatorio, y muy antiguas, como las del SQM, máquinas de 1915 que hasta hoy siguen funcionando. Me jubilé al cumplir 65 años. En la actualidad sigo desarrollando proyectos en el área de robótica y asesorando empresas extranjeras.
Hugo Caro:
“Comencé a trabajar siendo estudiante en el departamento. Llegué el primero de marzo del 70 a la Escuela de Artes y Oficios y trabajé 43 años en la universidad. Realice representaciones técnicas de equipos de audiometría y de laboratorios molineros. En mis tareas asesoraba en la calibración de instrumentos y equipos utilizados en terreno los fines de semana, fue una época bien dura. Durante un período largo me desempeñe como jefe de laboratorio de control en el DIE. En forma paralela y en otros espacios disponibles me toco enfrentar proyectos de energización en diversas instituciones de educación.
Rubén Blanco (Profesor histórico del departamento):
“Soy de Talca, estudié en el Liceo Blanco Encalada de esta ciudad. Cuando vine a la universidad entré a Ingeniería de Ejecución Eléctrica, ya que la electricidad me gustó desde muy joven. Ya en cuarto año de la carrera, el director del departamento, el recordado Profesor Franklin Espinoza me señalo: ‘Mañana tú eres profesor de laboratorio.’ Yo no me había titulado aún. Y ahí aprendí más que en cualquier otra etapa: nunca he aprendido tanto como siendo profesor, y lo sigo diciendo hasta hoy. Luego, me incorpore a Chilectra (actual ENEL) evolucioando al área de recursos humanos. Producto de esta misma actividad fui designado para gerenciar esta área en la empresa eléctrica Argentina. El desafio fue enorme puesto que el plantel de recursos humanos sumaba más de 8.000 trabajadores. También en ese país me desempeño como docente en el posgrado de ingeniería eléctrica en universidades de la capital. Al regresar a Chile, mi corazón me dijo ‘haz clases’ y nuevamente me incorpore al DIE. Sumo ya mas de 60 años aportando a la formación de ingenieros.”
Roberto Otárola:
“Ingresé en el 69 y me titulé en el 75. Trabajé en la Dirección de Aeronáutica Civil, de la Fuerza Aérea de Chile. Realice docencia por varios años en el antiguo Instituto Tecnológico de la Usach. Luego, dado el difícil contexto de la época, me radique en Brasil, donde trabajé durante seis años en la Empresa Hewlett Packard. Regresé por razones familiares y me integré a trabajar con mi hermano Juan Otárola, también Ingeniero, quien a esa fecha había logrado un importante desarrollo en la empresa Otarola Ingeniería. Se comercializaban y daban soporte técnico a equipos de imagenología, resonadores magnéticos y de ultrasonidos. Para mucho de ellos se desarrollaron soluciones tecnológicas locales. Ahí se aplica absolutamente todo lo que uno aprende: transformadores, campo magnético, radiofrecuencia, mecánica, electrónica. Muchos médicos venían a preguntarnos cosas técnicas. Mi hermano Juan falleció en el 2025, pero la empresa fue bastante exitosa. Hoy estamos jubilados y entregando asesoría técnica especializada en el áerea.”
Pedro Toloza:
“Entré a estudiar aquí a los 14 años y vivíamos varios compañeros en un pensionado. Mi enseñanza fui gratuita, no le debo al Estado, pero le debo mucho a la sociedad por la oportunidad que tuve. Fuimos un grupo con mucha creatividad y con la decisión firme de irnos a ingeniería; tuve una vida activa en los centros de alumnos y en el consejo académico. Aunque terminé de estudiar en el año 1973, tuve que regresar a mi tierra natal al sur. Luego trabaje de forma independiente y como especialista experto en muchas faenas mineras, entre ellas Minera Escondida. En mi trayectoria independiente, siempre tuve el cuidado de contratar a profesionales de nuestra misma casa de estudios, un pequeño sesgo de corazón. Hasta el día de hoy me entretengo con lo que hago, mi foco el día de hoy es en área agrícola.”
Hermán García:
“Lo que yo nunca pensé en mi vida era terminar haciendo clases. Cuando estudiaba, éramos un grupo muy pequeño, íbamos seis personas, y todos compartíamos mucho. Estar hoy aquí nos mantiene conectados con nuestra historia. Aunque por períodos largos me desempeñe en la industria tal como SISTECO y ENTEL, me emociona hacer clases, me apasiona enseñar, me llena de satisfacción cuando el estudiante entiende alguna de las cosas que enseño”.
Dagoberto Ramos:
“Estudie en la escuela primaria de Cañete, mi preparación básica no era muy sólida. Después trasladaron a mi padre, que trabajaba en la empresa de Ferrocarriles, terminando la enseñanza media en el Liceo de Los Angeles. Quise estudiar en la universidad, di un examen de admisión y me di cuenta que mi preparación no era muy buena. Luego entré a estudiar Electrónica en Concepción. ¿Y cómo llegué aquí? Llegue aquí haciendo la práctica de estudiantes en la siderúrgica de Huachipato. Donde conocí a un estudiante dominicano, que me oriento para venir a estudiar a Santiago y completa la Ingeniería Civil Eléctrica en la UTE. Fui jefe de Carrera en la U. de Chile. Mi paso por la industria incluye la empresa Philips en Chile y posteriormente Banco de Chile. Finalmente volví a mi alma matter donde en la actualidad sigo haciendo clases”.
Gonzalo Tellez:
“Al igual que muchos de este grupo, ingresé a estudiar el año 1969, titulándome a principios de 1975. Fui parte del staff de profesores del DIE cerca de 10 años, después de lo cual me incorporé a trabajar por algunos años en una empresa de proyectos internacionales, desplazándome a Medio oriente, Africa y Europa. A mi regreso a Chile me incorporé a la Fuerza aérea de Chile, para posteriormente trasladarme a trabajar a Telefonica Chile, por un lago período de tiempo. Al retirarme de esta empresa e iniciar una nueva etapa de vida ya pensionado, presté asesoría especializa a la presidencia de Telefonica Chile y SOFOFA durante varios años, para la puesta en práctica de nuevas tecnologías. Paralelo a lo anterior me reincorporé al DIE de la USACH, para seguir aportando en la formación de nuevos ingenieros, donde actualmente me desempeño como docente”.
En la actividad también estuvo presente Enrique San Juan, jefe de la carrera de Ingeniería Civil en Electricidad, quien recordó con afecto que muchos de los asistentes fueron sus propios profesores en estas aulas. A él se sumó Pablo González, jefe técnico del Laboratorio de Potencia y Jorge Soto, jefe técnico del Laboratorio de Sistemas de Control,cerrando una jornada marcada por la nostalgia, el orgullo institucional y el lazo indisoluble de la comunidad del DIE USACH.







