El académico fue parte de los talleres de la PELP 2028–2032, instancia clave para proyectar la demanda energética, la expansión del sistema eléctrico y el desarrollo de nuevas tecnologías en el país.
Como representante de la academia, el académico del Departamento de Ingeniería Eléctrica (DIE) de la Universidad de Santiago, Patricio Valdivia fue parte de los talleres participativos convocados en el marco de la Planificación Energética de Largo Plazo, (PELP) proceso liderado por el Ministerio de Energía.
Estas instancias reunieron a diversos actores del sector con el objetivo de revisar y aportar a los lineamientos que darán forma a este instrumento estratégico. “Nuestro rol es entregar feedback, comentarios y recomendaciones para que el Ministerio de Energía los considere en la versión preliminar y definitiva de la PELP”, explicó Valdivia.
Durante los talleres, se abordaron aspectos centrales como la metodología de planificación, la definición de escenarios energéticos -tanto exploratorios como normativos- y la identificación de insumos clave para el desarrollo del proceso. En este contexto, el académico destacó que uno de los principales desafíos es “definir adecuadamente los escenarios energéticos, junto con los modelos de proyección de demanda y la expansión del Sistema Eléctrico Nacional”.
El aporte de la academia
La participación de la academia, subraya Valdivia, resulta fundamental para asegurar una mirada integral en este tipo de procesos. “La academia provee una visión sistémica, objetiva e integradora de los elementos que deben estar presentes en la planificación energética”, señaló.
En esa línea, destacó el rol creciente de tecnologías como las Energías Renovables No Convencionales (ERNC), la electromovilidad y el hidrógeno verde en los escenarios de largo plazo. “Son fundamentales tanto en la proyección de la demanda como en la expansión del sistema eléctrico”, indicó.
Asimismo, relevó la importancia de la definición de los denominados “Polos de Desarrollo”, es decir, zonas estratégicas del país donde se concentrará la generación de energías renovables en las próximas décadas.
Desafíos para el futuro energético
Uno de los elementos clave que emergerán de este proceso será la construcción de escenarios energéticos que permitan proyectar adecuadamente la expansión del sistema de transmisión. “Esto es fundamental para evitar problemas de congestión en el sistema eléctrico en el futuro”, advirtió el académico.
De cara a la publicación del informe preliminar, Valdivia planteó la necesidad de incorporar variables como la resiliencia del sistema frente a eventos naturales, los efectos del cambio climático y el cumplimiento de metas sectoriales. “Incluir estos factores sería muy beneficioso para una correcta planificación energética, aunque también representa un desafío importante”, concluyó.